Configuran el mundo en el que vivimos y nos movemos. Nos acercan, nos alejan, nos empujan, nos habitan, nos desolan, nos descubren, nos hunden, nos levantan, nos esenñan...
Así son las palabras y la vida que traen en ellas.
Conocer a Mary Beard se ha convertido para mí en una llamada.
Porque a pesar de que fue atacada por las palabras que otros eligieron para ella...
Ella no se dejo herir. No buscó palabras como armas arrojadizas para defenderse o contratacar, para derribar a aquel que arremetió con fuerza..
Al contario, uso el poder de las palabras para curar, enseñar, descubrir,...Y lo consiguió.
Usemos las palabras que encienden luces, que acercan a los hombres y las mujeres, aquellas palabras que construyen un mundo más justo y más igualitario.

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